UNIÓN MAGDALENA 1 -- AMÉRICA 2
UNIÓN MAGDALENA 1 -- AMÉRICA 2
RECOGIENDO PASOS..
"Hizo una chuza con los defensas rivales y envolvió el balón en la red"
La claridad de la tarde fue testigo de un fuerte sacudón por izquierda. Martinez Borja protegió el balón con abnegación de monje, lo entregó al centro donde apareció Lucumí como un destello de ascenso y de un remate seco sacudió la calma reinante. El balón desfiló veloz hacia el arco, hizo una escala sobre el deteriorado suelo, triplicó su velocidad chocando contra el palo, que de taquito lo recibió y lanzó al fondo de la red. ¡Golazo! Un gol para sacudir viejas querellas y recoger pasos ociosos de jornadas taciturnas. ¡Hay que saltar!

Fin del primer tiempo. Penal para Unión. Gol de Unión.
El equipo, serio como el discurso de su entrenador, hizo suyo el potrero. Tocaba el balón como recogiendo los pasos indignos regados en Montería aquella misteriosa tarde. El rojo era superior y su medio campo una coraza imponente. Lucumí disfrazado de ciclón buscó la sombra, ató a sus pies el balón, dejó en ruinas a sus rivales y soltó una caricia circular que Alvarez prolongó con sutileza hacia el goleador. Martínez Borja, majestuoso, extendió su humanidad con aspas como brazos y luego hizo una chuza con los defensas rivales envolviendo el balón en la red. ¡Pero que golazo!
Recio sin el balón y sensible con él, América, dirigido de forma magistral por Hernán Torres, controló el juego hasta el final. Fue un equipo con oficio que manejó todas las situaciones de juego, cada pase largo o corto, cada toque y hasta cada falta. Qué satisfactorio es ver a este equipo sacudir la deshonra y recoger pasos tortuosos que quedaron regados en plazas como Sabanalarga, Giradot, Popayan, Sincelejo, Bello, Turbo, Valledupar. Qué grato es salir de un potrero como estos con la frente en alto y no sumergidos en una ciénaga de excusas. Una tarde bella para recoger pasos deshonrosos que dejaron jugadores y entrenadores que jamás debieron vestirse de rojo.
Quedan siete partidos en segunda división y cuatro de ellos en casa, en el nuevo pascual que nos debe una alegría por tanta tristeza que trajo. Vamos a la cancha, vamos a llenar, vamos a hacer historia, vamos a ascender de la mano de Hernán Torres, de Bejarano, de Efra, de Ayala, de Mosquera, de Lucumi, de Farías, de Martínez Borja. Vamos a la cancha, vamos a alentar sin cesar los 400 minutos que quedan. ¡Vamos! ya recogimos los pasos macilentos de jornadas tristes que nos encadenaban a este agujero oscuro. Vamos a la cancha. ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
Saludos y gracias por leer estas líneas
MAURICIO BERMÚDEZ / @MBER226
