UN DOMINGO EN LA B. . .

21.03.2016 22:11

LEONES 0  --  AMÉRICA 0 

UN DOMINGO EN LA B. . .

"Amar esta camiseta es el acto más puro que existe"

Los domingos en la B son aburridos y cuando traen consigo jornadas como la de de hoy, prácticamente se hacen invivibles.  El rojo, después de un denso itinerario aire tierra,  asomaba su nariz en Turbo, plaza reconocida para nuestro equipo como una fuente inagotable de excusas.  Porfiados, como americanos peregrinos, y mucho antes de los himnos, el corazón contraído ya  esperaba la victoria.   Hoy hay que ganar.

El grito prolongado y entusiasta del carismático narrador señalaba que el juego estaba en marcha y uno a uno, en medio de jugadas indescifrables, nombraba a los nuestros.  El alud de publicidad impedía recrear en el imaginario absurdo de mi mente el partido.  Creía, como suelo hacerlo cuando el radio son mis ojos, que el equipo jugaba bien y arrollaba a su rival. . . ¿Penal? Transmisión local y visitante coincidieron que fue claro, pero el juez no lo consideró así y en cambio, regó de tarjetas amarillas nuestro medio campo.  

Como una ventolera, las tres palabras que indican peligro sacudieron la tranquilidad de un juego que se escuchaba aburrido: "Nos salvamos ve"Después de media hora y hasta el final del primer tiempo, el cauce del relato se encaminaba al gol del local que por fortuna Bejarano evitó dos o tres veces, no sin antes sentir otro sacudón: "Nos salvamos ve"No hubo noticias de opciones para los nuestros.  Otro primer tiempo que le cuesta al rojo, o tal vez, que le pasa por encima.

Antes que la cortina del narrador terminara Yesus perdió la primera opción de gol.  – Yesus, te lo  comiste – citó eufórico el relator.  Feiver dio paso a Ferreira y Lucumi a Ayron.  Al parecer la especulación llegaba a su fin y el rojo iba por los puntos.  Farías la tuvo, pateó,  y el arquero rival evitó el gol que esperábamos y necesitábamos.  Antes un palazo hizo contener la respiración en la cabina y en el refugio donde cada americano, como cualquier peregrino en su día de fiesta esperaba por el gol para gritarlo.

El partido cayó.  Empecé a sentir resignación en la siempre optimista voz del narrador.  Herner lesionado entregaba el testigo a Ramón Córdoba. . . Somos muy verracos si logramos ascender con defensores como él.   La tarde estaba madurando, el juego marcaba el minuto 86.  Otro empate inminente, una jornada más con sabor a nada.  Sin embargo quedaba una para el rojo, un tiro libre que cobró Ramírez y que el arquero, figura, contuvo.  ¡Hoy tampoco fue!

Bejarano, en la última del partido, salvó el cero y conservó otro amargo empate en este lastimoso y desgastante sendero que recorremos juntos América, de la mano, como debe ser, aunque a veces sienta que nos la estás soltando y prefieres seguir solo porque nuestros destinos son distintos.

Los domingos no fueron hechos para la B, para eso están los lunes.  Un domingo en la B es un día lánguido y tan insípido como un inoportuno cero a cero.

 

Saludos y gracias por leer estas líneas.

 

MAURICIO BERMÚDEZ / @MBER226

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