PROHIBIDO GANAR. . .

21.05.2015 22:19

Mayo 18 / 2015

        AMÉRICA 2 -- QUINDÍO 2   

 

 

PROHIBIDO GANAR . . .

 

                            "Sos de la B me gritan, sos de la B me cantan; como si no lo supiera"

 

Un lunes festivo del mes de mayo se encontraron en Buga de blanco uno y de rojo el otro, dos equipos con una coincidencia siniestra, su objeto social: deambular por la segunda división regodeándose en medio de los manjares ocultos de la rentable categoría. 

 

El juego, como era de esperarse, resultó en los primeros minutos aburrido a la vista de los pocos presentes y muchos ausentes.  La emoción estaba en la tribuna donde un trapo gambeteaba las embestidas opresoras de los que se han tragado al rojo, ¡Qué lo bajen! La orden fulminante de los tiranos.  El trapo cayó como ha caído nuestra dignidad, pero su mensaje trascendió: “NI EL DESCENSO DOLIÓ COMO ESTA TRAICIÓN, MERCENARIO$”

En la cancha los muertos corrían y corrían sin siquiera intentar jugar fútbol. El calor agobiante tal vez la excusa para el pobre funcionamiento.  El primer tiempo se fue con dos cabezazos de Tapiero, dos atajadas de Pluto quien de forma prematura regresó a la cancha y una respuesta que andaba buscando.  Los minutos 11 y 33 me aclararon porque Ernesto Farias llegó a Cali a “darlo todo por esta camiseta”.  En el minuto 11 al borde del área lanzó una gambeta que no contó con el respaldo de su cintura, de su pierna izquierda, ni de su pasado, se vio como el tío rodillón que juega en la cancha de primavera y al minuto 33 cuando un balón cayó al área las piernas no le dieron para puntearle el balón al nefasto; es un ex jugador, un mercenario traído por mercenarios.

Dairin fingiendo ser Cafú, intentó salir jugando y la dejó a un rival que recibió la arremetida de un Largacha presumiendo de Makelele; una plancha grotesca, de expulsión, es que para dar pata también hay que saber.  En el cobro de esa falta Quindío abrió la cuenta, la derrota de nuevo tocaba nuestra puerta.  El rojo reaccionó y en un claro fuera de lugar Ayron empató aportando un tono novelesco a la tarde tediosa.  Parece que estuviera prohibido ganar.

 

El aplicado Quindío sacó provecho de nuestro flan defensivo, lo meció y con toques suaves logró el segundo. Qué fácil es hacerle gol a este equipo que se hace llamar América.  La tarde enmarcada en vergüenza era un solo de infamia personificado por unas marionetas indignas: jugadores y cuerpo técnico no son más que las herramientas del titiritero mayor que se ríe de nuestro dolor e ironiza con nuestra pena para ejecutar su función que pretende llevar al quinto año. 

 

Neider cruzó un remate y empató el partido que iba a terminar así; porque en este América está prohibido ganar.

Nos han convertido en un equipito de medio pelo, de media petaca.  El rojo que alguna vez fue segundo en el mundo hoy es noveno en la B.  El rojo que otrora imponía respeto hoy causa risa.  El único pentacampeón hoy no pasa de ser el peor de los números de un circo pobre.   Somos un pueblo al que le prostituyeron su esencia.   Extraño ganar, te extraño América.  Extraño a mi rojo querido, al que al inicio de cada año hinchado de vanidad le prometía que esa campaña volvería a estar contigo.

 

Saludos y gracias por leer estas líneas.

 

 

MAURICIO BERMÚDEZ --- @MBER226

 

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